24 de Marzo

Número 70
Nueva Época
Página 10



Amparo Espinosa:
En la Ibero desarrollé la capacidad de aprender
Egresada de la UIA, es Directora del Centro de Documentación y Estudios de Mujeres, AC

“Lo que más me gustó de hacer mi carrera en la Ibero fue el despertar que experimenté a la curiosidad por aprender, y creo que esta es una característica que sigue vigente en la Universidad”, señala la Mtra. Amparo Espinosa Rugarcía, quien ha cursado diversos programas de licenciatura y posgrado en nuestra casa de estudios y se ha destacado como promotora de la equidad de género.

La hoy Directora del Centro de Documentación y Estudios de Mujeres, AC (Demac), estudió aquí la Licenciatura en Administración de Empresas y, tiempo después, la Maestría en Orientación y Desarrollo Humano. Actualmente cursa el doctorado en esta última especialidad.

“Ingresé a la Ibero en 1960, y cuando lo hice la presencia de los jesuitas era muy directa. Para mí fue muy importante la influencia del P. Xavier Scheifler, SJ, quien, creo, nos marcó a todos en esa generación”, recuerda la especialista.

De su paso por la Licenciatura en Administración de Empresas, recuerda que al casarse en 1964 tuvo que suspender sus estudios, para luego retomarlos en 1976. “Creo que lo que más me gustó fue aquel despertar a la curiosidad por aprender, por cuestionar todo, y creo que esta es una característica que sigue vigente en la Ibero. Uno de mis hijos –comenta da clases aquí y en el ITAM y me dice que los alumnos plantean más inquietudes y son mucho más arriesgados.

Esta curiosidad por el conocimiento que tienen los estudiantes de la UIA, era una realidad en los años setenta, pero hoy permanece, según ha constatado en sus actuales estudios de doctorado, afirmó.

La Mtra. Amparo Espinosa es una persona ampliamente reconocida por su impulso a proyectos que fomenten la cultura y la equidad de género. En 1974 fundó, dentro de Bancomer, el Departamento de Promoción Femenina y, seis años después, el Programa de Planeación Femenina Personal para la Mujer dentro de esa institución bancaria.

Detrás de esta labor se encuentra la capacidad de cuestionamiento que adquirió en nuestra casa de estudios, “ese espíritu progresista que encontré aquí y, aunque no cuestioné tanto la parte social sino hasta últimamente, sí lo hice con mi condición de mujer y de lo que yo consideraba injusto para nuestro género. La enseñanza –reflexiona estaba dirigida hacia el progreso social, pero yo lo canalicé hacia la situación de las mujeres”.

Todas estas inquietudes tienen su raíz en la Ibero, “un punto de referencia que ha permanecido constante en todos estos años, porque siempre ha sido esta Universidad un lugar donde verdaderamente me puedo sentir como en casa”, concluye la Mtra. Espinosa Rugarcía.



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