7 de junio Número 122

Nueva Época
Página 11

III Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de América Latina, el Caribe y la Unión Europea

Opiniones del Dr. José Antonio Cerro y del Mtro. Roberto Sánchez de la Vara

Representantes de dos regiones con profundas disparidades en lo económico y lo social, se reunieron en México durante la III Cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de América Latina, el Caribe y la Unión Europea (ALCUE).

Ambos bloques buscaron conciliar una agenda con preocupaciones diferentes: combate a la pobreza, crecimiento económico, consolidación democrática e integración regional del lado latinoamericano; y terrorismo, seguridad fronteriza y relación con Estados Unidos, por parte del europeo.

Los profesores-investigadores del Departamento de Economía, Dr. José Antonio Cerro, y del de Administración y Contaduría Pública, Mtro. Roberto Sánchez de la Vara, opinaron sobre la significación política de la cumbre y su importancia para la Unión Europea (UE), pues fue la primera reunión internacional en la que participaron los nuevos miembros de esa comunidad.

En opinión del Dr. Cerro, el encuentro se realizó en un momento difícil en las relaciones de América Latina y el Caribe con la UE, porque no hay muchos temas que sean prioritarios por igual para ambas regiones.

Consideró que a la UE le preocupa su ampliación hacia el Este, su proceso de negociación y ratificación de la constitución europea, el restablecer sus vínculos con Estados Unidos, el terrorismo y la creación de una zona de estabilidad en sus fronteras, que le permita garantizar un futuro más tranquilo en términos de seguridad.

En tanto, las prioridades de América Latina están en el combate a la pobreza, el crecimiento económico, la consolidación democrática y la integración regional, así como la posibilidad de acuerdos comerciales con la Unión Europea, cuya concreción se dificulta por las diferencias en cuanto a la consideración del sector agropecuario.

El Mtro. Roberto Sánchez de la Vara, por su parte, advierte que el gran cuestionamiento de hoy es si las Cumbres sirven, y los resultados de las últimas tres celebradas en México (Cancún, Monterrey y Guadalajara) parecen llevarnos a una respuesta negativa. Existe en ellas una alto costo económico y social además, de un dudoso beneficio político, afirmó.

En su opinión, para México, el beneficio es relativo, ya que la promoción de atraer inversiones hacia nuestro país no se funda en estos acontecimientos, sino en la celeridad con que llevemos a cabo los cambios estructurales internos que deriven a un esquema de confianza por parte de los inversionistas.

Respecto a las conclusiones de la Cumbre, agrega, recordó que nuestro Departamento de Estudios Internacionales llevó a cabo el 29 y 30 de abril pasadoun ensayo al respecto, y en tal reunión se adelantaron algunos de los puntos que se incluyeron en la Declaración Final.

Entre ellos, perseguir conjuntamente sistemas económicos eficientes combinando productividad y competitividad nacionales con beneficios sociales, sistemas fiscales que promuevan una cohesión social y desarrollo económico, y la erradicación de los altos índices de pobreza.

Una cuestión queda clara, finalizó el académico, y es el interés de la Unión Europea en la región como destino de sus inversiones basado en las ventajas comparativas que los países latinoamericanos representamos.

 


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