7 de fbrero Número 148

Nueva Época
Página 10

La Radio y la Televisión en el Siglo XXI

Eduardo Ruiz Vega*

La radio y la televisión, en su acepción de medios masivos de comunicación, han adquirido un inusitado poder en las últimas décadas. La influencia notable que ejercen estos medios en los procesos sociales y políticos obedece al alcance universal de sus contenidos, ya sean de entretenimiento o de información.

México cuenta con una legislación en materia de radio y televisión que data de enero de 1960. Las cuatro décadas y media que han transcurrido desde que el Congreso de la Unión emitió la Ley Federal de Radio y Televisión se han caracterizado por profundos cambios en nuestro contexto económico, político y social. La industria de la radio y la televisión no ha estado ajena a estos cambios; de hecho, se ha erigido como un actor central; un catalizador de dichos cambios. Es por ello que la discusión tendiente a la reforma del marco legislativo hoy cobra una mayor vigencia.

Es en este contexto es que la UIA, a través de su Departamento de Comunicación, organizó el foro sobre la Reforma de la Radiodifusión que tuvo lugar el 27 de enero en el Aula Crescencio Ballesteros. La Iberoamericana puso la mesa y fungió como un anfitrión plural y tolerante.

En el foro participaron numerosos especialistas de corte académico y práctico. Faltó, sin embargo, la visión de los promotores del proyecto de ley que actualmente analiza el Senado de la República. No obstante este hecho, lamentable, el nivel de la discusión fue de excelencia, abundando en las propuestas para lograr construir, lo que el Dr. Juan Francisco Escobedo, académico de nuestra universidad, denominó como la “tercera vía”.

Así, en la primera mesa de temática prospectiva, se discutió el futuro de la radio y la televisión. Existió coincidencia entre los participantes, dentro de los cuales se encontraban Carlos Casasús y Javier Lozano, ambos ex presidentes de la Cofetel; Jorge Arreola y Gerardo Soria, ambos ex comisionados del mismo órgano regulador, así como los académicos Ernesto Piedras, José Antonio Padilla Longoria y Federico González-Luna, donde el entorno de la radio y la televisión tradicional ha cambiado dado el avance tecnológico que han tenido otras redes denominadas como de telecomunicaciones, que con tecnología cableada, inalámbrica terrestre y satelital, hoy son capaces de brindar contenidos de audio y video a lo largo y ancho del país.

En este escenario, resulta indispensable considerar el fenómeno de la convergencia digital de tecnologías y servicios concibiendo al sistema de redes diversas como medios de acceso que deben coexistir en forma complementaria. Solo así, México podrá ubicarse dentro de los países que están a la vanguardia del desarrollo en el contexto global.

La segunda mesa, sin duda polémica, se refirió al apasionado tema de la regulación de contenidos. ¿Cómo lograr contenidos de calidad que enaltezcan los valores de la sociedad mexicana? ¿Regulación o autorregulación? Estas fueron algunas de las interrogantes.

Acerca de los contenidos, se escucharon opiniones de Héctor Villarreal, actual director general de RTC en la Secretaría de Gobernación, junto con la de los diputados federales Javier Orozco, otrora responsable del área jurídica de la propia RTC y de Manuel Gómez Morín, ex director general de la misma instancia gubernamental. La participación de ambos legisladores fue en extremo significativa, primero por su experiencia directa en esta controvertida área de la función gubernamental, y por su respectivo carácter de presidente y secretario de la Comisión de RTC de la H. Cámara de Diputados.

Los puntos de vista en materia de contenidos se vieron enriquecidos por la participación de expertos de la talla de Jenaro Villamil, articulista de la Revista Proceso, Jesús Silva-Herzog Márquez, académico y articulista del diario Reforma, Manuel Gameros, académico de la UIA, Alejandro Poiré, Director Ejecutivo de Prerrogativas y Partidos Políticos y Presidente de la Comisión de Radiodifusión del IFE, Marco Levario Turcott, director de la revista Etcétera, así como Luis Ernesto Pi Orozco, actual director general del Sistema de Radio y Televisión Mexiquense.

En esta mesa no existieron conclusiones únicas; si existió el reconocimiento de lo deseable que es mejorar los contenidos, especialmente los que están dirigidos a la niñez y la juventud, en una suerte de círculo virtuoso compuesto por una regulación que pueda hacerse cumplir a través de la figura de clasificación por horarios, así como por una verdadera cultura de la autorregulación por parte de la sociedad.

El tema de la relación entre el estado y los medios fue la materia de la tercera sesión del foro. Para propios y extraños, resultó sorpresiva la disposición que tuvo la industria para participar y aportar una visión en extremo crítica de la situación actual. Javier Tejado Dondé, analista del sector con amplia experiencia dentro de la CIRT, Eduardo Sánchez Hernández, Vicepresidente de Grupo MVS, Juan Antonio Padilla, consultor de TV Azteca y Emilio Nassar, ex presidente de la CIRT, discutieron y contrastaron puntos de vista con Alonso Lujambio, ex consejero del IFE.

El centro de la polémica en las discusiones que se sostienen en el Senado de la República, la creación de un nuevo ente ciudadanizado de regulación, el Consejo Nacional de Radio y Televisión, no causó mayor polémica en esta mesa. Tal vez faltó un complemento a la visión favorable que expresó el maestro Lujambio en torno a la pertinencia de crear este órgano. Una vez más la ausencia de diversos senadores y académicos afines melló la efectividad de la causa que defienden.

A pesar de lo anterior, surgió como un tema preponderante en la agenda de la reforma mediática, destacado en la introducción de los trabajos de la mesa por el maestro José Carreño Carlón, el de la presencia permanente del Estado en los medios a través del Gobierno Federal, no en su carácter de fuente primigenia de información pública, sino de ente propagandístico con orientación electoral.

El abuso de los tiempos oficiales, sean de estado o fiscales, fue condenado al unísono por los participantes. Pareciera que, como se ha sostenido en diversos foros por académicos de la UIA, este lastre del proceso democrático extrañamente olvidado en el debate de la reforma a la radiodifusión, tiende finalmente a desaparecer.

Finalmente, la agenda temática de la jornada derivó en el tema obligado de los medios públicos, que no necesariamente gubernamentales dentro de los cuales podríamos ubicar a nuestra estación Radio Ibero. En esta mesa participaron Sallie Hughes, experta de la Universidad de Miami, Dolores Béistegui, directora general del IMER y Julio Di Bella, director general de Canal Once.

Como conclusiones de la discusión en materia de medios públicos, pudimos presenciar los argumentos relativos a la importancia de su existencia y desarrollo, la necesidad de dotarlos con mayores recursos y el hecho de que México, por sus características singulares, debe construir un modelo propio para crear un verdadero sistema que los fomente y logre expandir su influencia y cobertura.

El foro organizado por nuestra casa de estudios fue significativo en el contexto de la reforma legal que se discute en el Senado. Es la primera ocasión en que se reúnen académicos de una y otra corriente con representantes de la industria de la radiodifusión y con autoridades del ejecutivo y del legislativo. Esperemos que la semilla de diálogo que se sembró en el Aula Crescencio Ballesteros germine pronto.

 

*Coordinador del Programa Iberoamericano de Derecho a la Información.

 



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